Angustia

Por: Stéphane Mallarmé

Esta noche no vengo a domeñar tu cuerpo,
Oh bestia en la que medran los pecados de un pueblo,
Ni a ahondar la tormenta en tu melena impura   
Con el tedio incurable que prodigan mis besos.

A tu lecho demando bruto dormir sin sueños
Bajo el dosel incierto de los remordimientos,
Y que disfrutes luego de tu perverso engaño;
Tú, que sobre la nada sabes más que los muertos.

Porque el Vicio, royendo mi natural nobleza,
Me marca como a ti con su esterilidad.
Pero, mientras tu seno de piedra está habitado

De un pecho refractario al resquemor del crimen,
Yo huyo, pálido, inquieto, de mi sudario obseso,
Con miedo a morir cuando me acuesto a solas.

Deja un comentario